Por: Univisión
San Antonio, Estados Unidos; 5 de agosto.- Tras 22 días de permanecer recluidos en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la adolescente colombiana Emely Charloth Suaza Chambo, de 16 años, y su padre, Fernando Suaza Ortiz, recobraron su libertad este martes, reencontrándose con el resto de su familia en espera de que continúe su proceso legal de asilo.
El caso, que generó una fuerte controversia política y movilización legislativa en Estados Unidos, puso bajo la lupa los métodos de detención migratoria tras denunciarse que la menor fue empleada como un mecanismo de presión para lograr el arresto de su progenitor.
Una detención por una infracción menor
Los hechos se remontan al pasado domingo 12 de julio de 2026, cuando la menor se dirigía a un servicio religioso en compañía de un amigo menor de edad. El vehículo en el que viajaban fue interceptado por agentes de ICE bajo el argumento de una infracción de tránsito menor relacionada con una falla en el sistema de iluminación. Tras la revisión, la adolescente fue llevada a un centro de procesamiento migratorio.
De acuerdo con la denuncia de la familia, las autoridades notificaron a los parientes que un adulto responsable debía presentarse a recoger a la joven para evitar su traslado a otra jurisdicción fuera del estado. Sin embargo, al acudir al centro de procesamiento Crosspoint en San Antonio, Fernando Suaza Ortiz fue arrestado de inmediato al presentarse por su hija, imponiéndosele una fianza de 5,000 dólares bajo cargos vinculados a su ingreso al país.
Antecedentes y presión política
La familia Suaza Chambo, originaria de Colombia, arribó a Estados Unidos en 2023 y desde entonces ha mantenido un estricto apego a la legalidad, cumpliendo con cada una de sus citas y audiencias migratorias y careciendo por completo de antecedentes penales.
La situación dio un giro mediático y político a finales de julio cuando el congresista estadounidense Joaquín Castro denunció públicamente que ICE utilizó a la menor como un señuelo para detener a su padre. La gravedad de la denuncia motivó que una delegación del Congreso estadounidense realizara una visita de inspección al centro de detención de Dilley, mientras que el equipo legal de la familia interpuso un recurso de habeas corpus para exigir su inmediata liberación.
Tras la presión jurídica y la movilización de legisladores, padre e hija abandonaron el centro de reclusión para reunirse con Ányela Chambo —madre de la menor— y sus hermanos menores. La familia continuará su proceso migratorio en libertad, con su próxima audiencia formal programada ante los tribunales el próximo 28 de agosto de 2026.